CULTO

DAMOS CULTO A DIOS
Somos de Dios y somos para Dios. Él está en el origen y en la meta de nuestra vida, a Él nos debemos. Como parroquia católica en Fuente damos culto a Dios a través de la oración personal, la adoración, y la celebración de los Sacramentos pero nuestro culto a Él no se limita a las paredes de la Iglesia, nuestra ilusión es hacer de toda nuestra vida una ofrenda a Dios nuestro Padre, a Jesucristo nuestro Salvador y al Espíritu Santo que nos santifica.
Santa Misa

La Santa Misa es el centro, la raíz de la vida de un cristiano. Es también la culminación de un proceso de descubrimiento y de transformación por el poder de la fe y de la gracia. Por eso a la Eucaristía estamos llamados solamente los católicos y a la participación en la Comunión solamente aquellos que viven en amistad con Dios -gracia de Dios- y se reconcilian con Él a través del sacramento de la Penitencia.

En cada Misa la Iglesia da gracias, ofrece, adora y repara a Dios en favor de toda la Iglesia y de todo nuestro mundo.
Penitencia

El sacramento de la penitencia es el instrumento elegido por Cristo para perdonarnos los pecados. El pecado es real, la ofensa al amor de Dios también y, por tanto, el arrepentimiento y la confesión son necesarias.
A través del Orden Sacerdotal Cristo ha dado la capacidad de perdonar en Su nombre a los obispos y los sacerdotes. 

En la Parroquia somos muy conscientes de la necesidad de este sacramento al que recurrimos con toda la frecuencia que podemos.
Bautismo

En la Pila Bautismal de la Parroquia, herencia de la antigua iglesia del S. XVI vemos nacer a los nuevos Hijos de Dios por el Bautismo. Son varios centenares de niños los que vemos transformarse por la acción del agua y del Espíritu Santo cada año y le damos gracias a Dios por ello.

Recibimos con alegría a los recién nacidos para su bautismo así como queremos acompañarlos durante el resto de su vida como Iglesia que es madre que cuida, educa y acompaña.
Matrimonio

El amor humano es precioso porque es imagen del amor divino. En el amor de las familias, de los hermanos, de los esposos reconocemos el amor de Dios y cuando los novios deciden entregarse por completo el uno al otro su amor es imagen del amor de Cristo, esposo fiel de la Iglesia. En la Parroquia damos gracias a Dios por cada matrimonio que se acerca a bendecir su amor con nosotros. 
Share by: